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¿Dónde consultar el tarot?

La comunicación es importante para todo ser humano, no podemos vivir aislados de nada ni de nadie, todo ser vivo que vive en este planeta requiere de compañía o complemento, se ha establecido así durante la existencia del ser humano, de tal manera que todos aprendamos a vivir en sociedad y compartir nuestras experiencias.

El teléfono es un buen medio para resolver nuestras interrogantes, a diferencia del medio tradicional (consulta presencial) en el teléfono podemos conservar nuestra privacidad. Otra de las ventajas que aporta este medio es que reduce distancias, sin tener la necesidad de desplazarse a ningún lugar. Ambas personas (tarotistas y consultante) pueden mantener una completa concentración de energías rompiendo de esta forma las barreras del espacio y el tiempo.

Así como la consulta a través del medio telefónico existe la forma tradicional de consultar el tarot, nos referimos a la consulta presencial, es una de las formas tradicionales que se ha utilizado para la consulta de tarot. Para nosotros los seres humanos es esencial experimentar de forma real la veracidad de las cosas a través de los propios sentidos, un requisito indispensable antes aceptar cualquier la realidad.

No olvidemos que los últimos avances de la tecnología han dejado su aporte en el sector llegando a realizar una consulta con tan sólo enviar un mensaje de texto a través de nuestro terminal móvil, basta centrar nuestra atención en la pregunta para que el profesional del tarot resuelva y envíe las diferentes posibilidades de solución.

Nuestras angustias y complejidades no deben recaer en lo profundo del lamento o la oscuridad, todo tiene solución, hay que buscar salidas a nuestras experiencias. No es recomendable vivir con el dolor ni mucho menos es reparador lamentarse de las malas situaciones que hemos tenido, lo cierto es que debemos actuar de forma contraria y opuesta a todos esos sucesos con una buena actitud, vital para poder superarlo.

Recordando un poco en la historia, las personas que se dedicaban a las consultas de tarot, se dirigían a realizarlo en lugares abiertos cubiertos de la naturaleza, como en bosques, lagos, ríos y cerca del mar, de esa forma concentraban la mayor cantidad de las energías naturales en bien de los consultantes.

Posteriormente su uso fue llevado hasta centros religiosos, salones, ágoras o centros de culto en donde las lecturas de tarot se hacían más vivenciales y ceremoniosas. La modernidad ha convertido actualmente a todos estos lugares en lugares de ocio y se ha perdido la costumbre. El lugar puede facilitar cierta concentración a la hora de desear una concentración de energías, pero no es indispensable para llegar al cometido final.